Tónlist

•febrero 15, 2013 • Dejar un comentario

Anuncios

Mulholland Drive

•febrero 15, 2013 • Dejar un comentario

Urban Intervenție

•enero 27, 2013 • Dejar un comentario

artica-intervencion-urbana-en-la-pza-de-las-tendillas-de-cordoba-pintura-blanca-suelo-92007

 

 

Fuente: http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?p=66229089

VICTOR-JAQUE_Sin-Titulo_Intervencion-urbana_2010

 

Fuente: http://artfornews.com/artfor/escaner-cultural-inicia-etapa-3-0

 

SPIELPLATZ-4

 

Fuente: http://www.visioninvisible.com.ar/2011/07/04/spielplatz-intervencion-urbana/

Juan Marsé

•enero 27, 2013 • Dejar un comentario

 

PARABELLUM

Agazapado sobre la mesa escritorio, Luys Ros empuñó la suntuosa y pesada estilográfica y la suspendió unos segundos sobre el folio veinte.

 

-¿Tú qué opinas, Mao? -dijo alegremente- ¿Lo hago?

 

El enorme bulldog, de un lustroso color avellana, abandonó la alfombra donde yacía y salió del estudio sin dignarse mirar a su amo. Poco después, cuando Luys Ros introduce la primera falacia en la redacción de sus memorias, apenas considera el hecho como una simple licencia poética, un personal ajuste de cuentas con el pasado que no cesa de importunar. Pero ese detalle trivial, la alteración de la fecha en que dejó de usar el fino y bien recortado bigote (1957, que tachó con la pluma para anotar 1942) provocaría en el texto una reacción en cadena de imprevisibles consecuencias. Encerrado en su retiro de la playa, en esta casa donde aprendía a aceptar con indiferencia su soledad, la muerte repentina de su mujer y el desprecio de sus hijos, empezó a torturar los folios mecanografiados mediante tachaduras y notas al margen. Arrepentirse de algo es modificar el pasado, pensó. Podría encabezar el capítulo sexto como epígrafe.

 

O bien invocar a M.: ni el pasado ha muerto, ni está el mañana ni el ayer escrito. Tres injertos ficticios en el tronco biográfico de la posguerra y nacerán las ramas que han de protegerte de cualquier acusación: ya en el año cuarenta y dos flaqueaba tu fidelidad a la ideología que te convocó en el treinta y seis: quedaría demostrado. Concibió la posible escena con Olvido, poco antes de la boda, soleada primavera en el recuerdo. Entre los utopistas de la victoria, yo era entonces uno más. Olvido: sus andares de novia en el Paseo de Gracia, el vuelo airoso de su falda estampada, el dorado vello de sus brazos. Salón Rosa. Aquí.

 

Luys Ros consultó unas notas de su diario. 28?10?42: Hoy envío a P. L. E. un poema para Escorial. He hablado por teléfono con L. F. V. y me confirma su asistencia a la boda. Aperitivo con Juan Antonio y Maribel en La Puñalada. Por la tarde, piernas cruzadas de Olvido en el Salón Rosa. Sus rodillas con polvo de reclinatorio, su indiferencia ante la lista de boda. D. R. regresó de Rusia. Aquí, eso es. Confesarle a Olvido tu decisión irrevocable de renuncia. Alegre muchacha de la Sección Femenina, en cuya Oficina de prensa trabajaba entonces, se llevaría un disgusto de muerte, eres alta y delgada, una terrible decepción. Su militancia tenaz, tan femenina. Tenía que ser la primera en saberlo, mañana en su casa. Pero al día siguiente, al entrar en aquel piso del Ensanche, el olor a medicinas, la palidez y la angustia de su madre, el silencio grave en el dormitorio, describir el ambiente: Olvido en la cama, demacrada. bellísima, el primer síntoma alarmante de una extraña enfermedad (por cierto, pensó mientras perfilaba la falsa escena, en esa época o poco después sufrió realmente un desvanecimiento, su madre lo recordaría si aún viviera. O sea: perfecto, encaja).

 

La conversación privada con el anciano médico de la familia, Goday creo que se llamaba (fallecido también, por fortuna) describir los síntomas, asesorarme con un médico: seguramente intensos dolores en pecho y brazos, parálisis parcial, etcétera. Quizá más verosímil la diabetes, tal vez leucemia, insuficiencia renal. O mejor una enfermedad cardíaca, una antigua lesión de la infancia a la que no se había dado importancia y se había reproducido, y que Olvido soportaría toda su vida con entereza ejemplar, en secreto. Sólo él lo sabría, su marido. Sembrar el texto de las memorias con los síntomas, desde ese día hasta su muerte: mareos, vómitos, palpitaciones. Hacerlo creíble, normal. Asesorarme con discreción. Pulir el estilo, maestro. Ni énfasis ni preciosismo…

 

A través de la ventana abierta, le llegó a Luys Ros el bullicio de los bañistas en la playa. La doble hilera de toldos listados, en los que predominaba el color fucsia, se extendía sobre la arena. Sí, evitar la retórica litúrgica, el entrañable estilo tan celebrado ayer y que hoy hace tronchar de risa a mis hijos y a Mariana, malditos hijos de la paz. Luys Ros arrugó el ceño sobre la nota al margen y dejó la pluma. Este injerto, destinado al capítulo cuarto y, pendiente de ulteriores precisiones de tipo médico, concluía con su decisión de postergar la ruptura con la Falange y con el Régimen hasta que Olvido superase la “grave enfermedad”.

 

Fuente: http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/marse/texto4.htm

Kiefer & Baselitz

•enero 24, 2013 • Dejar un comentario

kiefer 1

Fuente: http://www.ibiblio.org/wm/paint/auth/kiefer/

kiefer 2

Fuente: http://documenta-akermariano.blogspot.com.ar/2010/05/anselm-kiefer.html

baselitz_1

 

Fuente: http://www.saatchi-gallery.co.uk/aipe/georg_baselitz.htm

 

georg_baselitz_gallery_2

 

 

Fuente: http://www.leninimports.com/baselitz_bio.html

Erich Lessing

•enero 24, 2013 • Dejar un comentario

 

 

 

 

15 Copyright Erich Lessing Magnum Photos

 

 

Fuente: http://elrectanguloenlamano.blogspot.com.ar/2009_01_25_archive.html

 

05_lessing_copyrighted

 

Fuente: http://eaobjets.wordpress.com/2008/08/21/erich-lessing-karajan-exhibition-at-the-leopold-museum-vienna/

 

 

lessing 3

Fuente: http://www.magnumphotos.com/C.aspx?VP3=CMS3&VF=SearchDetailPopupPage&VBID=2K1HZO8YK1WB1&PN=1&IID=2TYRYDYKBIPD

 

lessing 4

Fuente: http://www.nytimes.com/2006/10/29/books/Heilbrunn.t.html

 

lessing 5

 

Fuente:http://www.sg.hu/cikkek/91163/89_evesen_nyitott_galeriat_erich_lessing

Elephant

•enero 11, 2013 • Dejar un comentario